Actualmente, están localizadas 5 poblaciones muy separadas entre sí, 3 litorales 2 en acantilados interiores.
Figura 6. Distribución de las 5 poblaciones de R. tomentosus (Iriondo et al, 2009)
Tabla 3. Nº de individuos en cada población en el año 2001 (Iriondo et al., 2009)
Población
Individuos (año 2001)
Guadalfeo
26.100
Castell de Ferro
13.522
Almuñécar-Cerro Gordo
12.900
Almuñecar-Punta la Mona
36
Nerja
45
Poblaciones costeras de la zona oeste: son dos, Los acantilados de Cerro Gordo, donde se encuentran 12900 plantas y, por otro lado, la población de Punta La Mona, separada actualmente de la primera localización, que contaba, en el año 2001, con 36 individuos. En esta población de Punta La Mona había 250 individuos en 1993 y a causa de la urbanización su población ha sufrido un rápido declive. La población de Cerro Gordo es la única que se encuentra dentro de un espacio protegido (Paraje Natural de Acantilados de Maro y Cerro Gordo). Las principales amenazas de estas poblaciones son la urbanización, turismo, ausencia de polinizadores y competencia vegetal.
Población interior de la zona oeste: Nerja (Río Chíllar). Esta población consta de 45 individuos (año 2001). Es la más apartada de su localización típica. Aparece en la base de paredones verticales dolomíticos. En el año 2004 se contabilizaron unos 70 ejemplares mezclados con formas hibridógenas del complejo Rosmarinus xmendizabali (Cabezudo et al., 2004). Además de la hibridación, otras amenazas que sufre esta población son los incendios y la competencia vegetal.
Población de la zona central y de interior: Río Guadalfeo. Existe una población en su cuenca baja que está compuesta por 26100 individuos que crecen en los desfiladeros del río Guadalhorce. Esta población es la que presenta mayores tasas de hibridación con R. officinalis. Otras amenazas importantes son la construcción de carreteras, la contaminación y la transformación del curso de agua.
Población de la zona este: se corresponde con la costa entre las localidades de Calahonda- Punta Cerrón y Castell de Ferro-Punta Gorda. Esta población tiene 13522 plantas. Las principales amenazas de esta población son la ausencia de polinizadores, la predación y la construcción de carreteras.
Estado actual de las poblaciones
De las 5 poblaciones de R. tomentosus se tiene mucha más información de las 3 con mayor número de individuos (Castell de Ferro, Cerro Gordo y Guadalfeo) debido a estudios de viabilidad demográfica llevados a cabo recientemente por Iriondo et al., 2009. En cambio, de las dos poblaciones menores (Punta La Mona y Río Chillar) no tenemos información adecuada acerca de su tendencia poblacional. Supondremos que la evolución de la población de Punta La Mona es similar a la de Cerro Gordo (debido a su cercanía geográfica y a que anteriormente formaban parte de la misma población) y que la evolución de la población del Río Chillar (Nerja) es similar al de la población de Guadalfeo debido a la similitud de hábitat (ambas se sitúan más al interior, en cauces de ríos). A continuación se detallan las estructuras poblacionales de las 3 poblaciones estudiadas.
La estructura poblacional de Castell de Ferro y Cerro Gordo resultan similares, mostrando dominancia de los individuos reproductivos más pequeños (Clase 3). La población de interior de Guadalfeo presenta una mayor proporción de individuos reproductivos de ambas clases. Generalizando para estas tres poblaciones, la supervivencia de todos los individuos es relativamente elevada, pero la mortalidad de las plántulas es considerable en todos los casos. La elevada supervivencia hace que los individuos sean extremadamente longevos, llegando a alcanzar casi 100 años de vida media en la población de Guadalfeo. Estas 3 poblaciones son muy estables, con valores de la tasa finita de crecimiento poblacional (λ) cercanos a 1, son poblaciones que se mantienen sólo con muy pequeñas variaciones en el número de individuos a lo largo del tiempo. Esto es posible gracias a la elevada supervivencia de los individuos, ya que, en general, el escaso reclutamiento de nuevas plantas no permite el rejuvenecimiento de la población.
Figura 7. Estructura poblacional de las 3 poblaciones estudiadas (Iriondo et al., 2009).
La población queda estructurada de la siguiente manera:
Clase 1: Plántula
Clase 2: Vegetativo
Clase 3: Reproductor 1. Altura <55 cm
Clase 4: Reproductor 2. Altura ≥55 cm
Actualmente, están localizadas 5 poblaciones muy separadas entre sí, 3 litorales 2 en acantilados interiores.
Figura 6. Distribución de las 5 poblaciones de R. tomentosus (Iriondo et al, 2009)
Tabla 3. Nº de individuos en cada población en el año 2001 (Iriondo et al., 2009)
Estado actual de las poblaciones
De las 5 poblaciones de R. tomentosus se tiene mucha más información de las 3 con mayor número de individuos (Castell de Ferro, Cerro Gordo y Guadalfeo) debido a estudios de viabilidad demográfica llevados a cabo recientemente por Iriondo et al., 2009. En cambio, de las dos poblaciones menores (Punta La Mona y Río Chillar) no tenemos información adecuada acerca de su tendencia poblacional. Supondremos que la evolución de la población de Punta La Mona es similar a la de Cerro Gordo (debido a su cercanía geográfica y a que anteriormente formaban parte de la misma población) y que la evolución de la población del Río Chillar (Nerja) es similar al de la población de Guadalfeo debido a la similitud de hábitat (ambas se sitúan más al interior, en cauces de ríos). A continuación se detallan las estructuras poblacionales de las 3 poblaciones estudiadas.
La estructura poblacional de Castell de Ferro y Cerro Gordo resultan similares, mostrando dominancia de los individuos reproductivos más pequeños (Clase 3). La población de interior de Guadalfeo presenta una mayor proporción de individuos reproductivos de ambas clases. Generalizando para estas tres poblaciones, la supervivencia de todos los individuos es relativamente elevada, pero la mortalidad de las plántulas es considerable en todos los casos. La elevada supervivencia hace que los individuos sean extremadamente longevos, llegando a alcanzar casi 100 años de vida media en la población de Guadalfeo. Estas 3 poblaciones son muy estables, con valores de la tasa finita de crecimiento poblacional (λ) cercanos a 1, son poblaciones que se mantienen sólo con muy pequeñas variaciones en el número de individuos a lo largo del tiempo. Esto es posible gracias a la elevada supervivencia de los individuos, ya que, en general, el escaso reclutamiento de nuevas plantas no permite el rejuvenecimiento de la población.
Figura 7. Estructura poblacional de las 3 poblaciones estudiadas (Iriondo et al., 2009).
La población queda estructurada de la siguiente manera:
Clase 1: Plántula
Clase 2: Vegetativo
Clase 3: Reproductor 1. Altura <55 cm
Clase 4: Reproductor 2. Altura ≥55 cm